Una bata de
laboratorio, guantes y un aspecto desalineado, son imágenes
que nos vienen a la
mente cuando pensamos en un investigador, sin
embargo, hay que
recordar que desde que somos niños nuestros primeros
aprendizajes se
dieron a partir de observación, de la interpretación de
símbolos o señales
que vimos en nuestro allegados y sobre todo de
compartir
información con el entorno y con otras personas. Este espíritu
de conocer y
comprender a formado parte del ser humano desde sus
inicios, por lo que
nos podemos considerar de naturaleza investigativa.
En este curso se
busca despertar este interés por conocer y comprender nuestro entorno, de una
manera científica y respecto la rama del conocimiento que nos compete, estamos
hablando de la investigación educativa. Si es verdad que podemos encontrarnos
con problemáticas a abordar, muy clásicas, nos podemos dar cuenta que continúan
siendo parte de las necesidades de los involucrados en educación, y por alguna
u otra razón , dichas problemáticas han prevalecido por sobre el tiempo,
reformas y enfoques, pero.¿cuál sería entonces el
fin de la investigación educativa? A sabiendas de que la educación, como
ciencia humana se encuentra en constante transformación o evolución.
Mas que
convertirnos en investigadores tendríamos que comprender nuestra realidad
educativa, y para conocer hay que ver de frente la realidad, pero esta vez con
apoyo de una metodología, sabiendo que
si no resolveremos las problemáticas que tanto tiempo han persistido podremos
aportar una visión diferente. Como diría en algún momento el mismo Einstein “La
formulación de un problema, es más importante que su solución”.
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